Elementos Visuales

 A simple vista lo que se pude observar en el cuadro es el contraste de luz entre la cara y el torso, esto hace que la cara llame mas la atención y el resto pase a segundo plano. La postura hace que se vea un poco alejada principalmente debido a que su brazo izquierdo esta recostado en la silla mientras es cruzada con la mano derecha, esta postura conforma una base piramidal la cual le da estabilidad al torso, esto también es debido a que el centro del cuadro alinea el pecho de la mujer con el ojo izquierdo y los dedos de la mano derecha. A pesar de todo esto su postura es serena y su mirada indica fortaleza, dominio en los sentimientos, cosa que en la época no era muy común en el genero femenino. 

Su cabeza está cubierta con un velo que en la época representaba castidad, por lo tanto es muy común verlos en retratos de esposas, aunque también representaba a las mujeres embarazadas o en tiempo de post-parto. No tiene cejas por lo tanto su verdadera expresión llega a ser un enigma y mas si vemos que su mirada, cuerpo y manos van dirigidos a diferentes ángulos. 

Si nos fijamos en el fondo hay un contraste entre colores cálidos y fríos, nos muestra un paisaje aparentemente de montañas y un rio que se une también a un camino de tierra, el punto de vista de este paisaje se entiende que es aéreo ya que se ve a la lejano, sin embargo, a pesar de poder distinguir todo esto, el paisaje como tal no tiene continuidad, ya que no evidencia una relación en términos de altura y líneas.

Análisis de contenido

 La Gioconda o Mona Lisa es un cuadro pequeño que se destaca por la mirada y la sonrisa enigmática de la mujer, fue elaborado por Leonardo entre 1503 y 1519, es el retrato de una dama florentina: Lisa Gherardini, la esposa del mercader Francesco del Giocondo, quien encargó el cuadro con motivo del traslado de la familia a su nueva vivienda y tras el nacimiento de su segundo hijo, en 1502, luego del fallecimiento de una hija en 1499, esto ultimo puede ser también una de las razones por las cuales la mujer lleva un velo negro en su cabeza como símbolo de luto.

Leonardo hizo como centro de esta obra la sonrisa de la mujer ya que es una representación visual de la idea de la felicidad, pero Da Vinci pinto  Mona Lisa buscando el efecto de que la sonrisa desapareciera al mirarla directamente y reapareciera solo cuando la vista se fija en otras partes del cuadro

La técnica empleada, conocida con el término italiano de sfumato, consiste en prescindir de los contornos netos y precisos típicos del quattrocento y envolverlo todo en una especie de niebla que difumina los perfiles y produce una impresión de inmersión total en la atmósfera, lo que da a la figura una sensación tridimensional.

Respecto al paisaje de fondo existen muchas teorías de a donde pertenece, algunas personas lo identifican con os Alpes en la región cercana a Milán, y otros con la ciudad de Bobbio, en la región de Emilia-Romaña, o con el Arno, esta dificultad es debido al desnivel en las dos mitades del fondo del cuadro, a partir de la interrupción que genera la silueta de la mujer, por lo que no resulta sencillo juntar las dos piezas del rompecabezas y recrear el fondo.

Reflexión Subjetiva

 Esta obra termina siendo un enigma completo debido al poco conocimiento que se tiene de su historia y lo que querían expresar en el retrato, pero esto no es impedimento para que la obra me genere pensamientos sobre lo increíble que es, y hablando sobre esto personalmente, merece todo el reconocimiento que se le ha dado durante la historia; la forma en la que Leonardo pinto a la mujer y las delicadas técnicas que utilizo para llevar a cabo cada detalle que la representa, es un total símbolo de admiración.

Según lo poco que se sabe, la técnica que uso fue reforzada en varias ocasiones por él mismo por los diferentes museos y dueños que tuvo a lo largo de la historia, lo que hizo que fuera perdiendo ciertos detalles de los que se hablaban anteriormente pero hoy en día no podemos apreciar lamentablemente. 

Lo que personalmente me parece mas importante es la dedicación con la que Da Vinci hizo esta obra, se fijo en cada mínimo detalle y logró expresarlos por completo.  El contraste de luces y colores (bastante representativo de su estilo) junto con la implementación de esta técnica definitivamente fue lo que hizo que La Mona Lisa generara un antes y un después en la historia del arte.